De los Países Bajos al Uruguay

Origen del nombre Mennonitas
3 abril 2020
Desafío para la generación actual
3 abril 2020
Origen del nombre Mennonitas
3 abril 2020
Desafío para la generación actual
3 abril 2020
 

400 años en el Werder

En el año 1534 comenzó la migración de anabautistas desde los Países Bajos, pasando por Danzig, hacia Prusia. Su anhelo era poder volver a vivir libremente según sus principios de fe. En su patria (los Países Bajos) habían adquirido mucha experiencia en el desecado de las tierras pantanosas ubicadas debajo del nivel del mar, convirtiéndolas en ricas tierras cultivables.

Gracias a ello fueron acogidos en Prusia. Allí se establecieron en las tierras bajas del río Weichsel y especialmente en el delta formado por los ríos Weichsel y Nogat. A lo largo de 400 años trabajaron en esta región. Hasta la expulsión su ocupación principal fue la agricultura.

La primera ola migratoria: hacia Rusia

En 1789 Friedrich Wilhelm II. dictó un edicto que limitaba fuertemente la adquisición de tierras por parte de mennonitas. A causa de ello, el excedente de población rural mennonita veía como única salida la emigación. Entre 1788 y 1861, todos aquellos que ya no podían adquirir tierras se marcharon a Rusia, mientras que en la patria la cantidad de mennonitas permanecía siempre en alrededor de 13000.

La segunda ola migratoria: hacia América del Norte

En 1867 fue dictada una ley, que retiraba la excención a los mennonitas de realizar el servicio militar. Sin embargo se les brindaba la posibilidad de cumplir con su obligación militar como enfermeros, escritores o choferes, evitando así el uso de armas. Una parte de los mennonitas tampoco podía conciliar este tipo de servicio militar con su concepción de la fe, por lo que en 1873 emigraron hacia América del Norte. Para los demás, al retirarse la excención al servicio militar, también se retiraron las limitaciones en la adquisición de tierras. De esta forma una gran parte de los mennonitas participaron de la Primera Guerra Mundial como socorristas y choferes de los transportes de alimentos.

A través del Tratado de Versailles Prusia Occidental, y por lo tanto las congregaciones mennonitas, fue dividida en tres partes. Dos tercios de los mennonitas prusos pasaron junto con sus establecimientos a la región del Estado Libre de Danzig. Las congregaciones ubicadas más al sur, fueron incorporadas por el nuevo estado de Polonia. Elbing y los mennonitas de la zona pasaron a formar parte de la Prusia Oriental, separada del Reich.

El éxodo del Werder

El 24 de enero de 1945, cuando los rusos avanzaron hacie el Weichseldelta, donde habitaba la gran mayoría de mennonitas de Prusia Occidental, comenzó en filas infinitas de carros, el éxodo de los mennonitas del Werder, que había sido su hogar por más de 400 años. Una parte de ellos lograron escapar hacia Alemania Occidental cruzando la Oder antes de que los rusos bloquearan el paso. Otros fueron alcanzados por la marea roja. La muerte les llegó a través de nieve, escarcha y aguanieve así como a través de carros ardientes cubiertos de fósforo. Aproximadamente 2000 mennonitas lograron huir de Danzig cruzando el mar hasta llegar a Dinamarca, donde por años tuvieron que vivir en campamentos detrás de alambre de púas. Parte de los que permanecieron en Prusia Occidental fueron deportados a Rusia donde vivieron cosas terribles.

El camino hacia Uruguay

Para muchos de los campesinos mennonitas desterrados que se hallaban en Alemania Occidental y Dinamarca el Mennonite Central Commitee (MCC) se transformó en medio de su desgracia en una noción del amor fraternal desinteresado. C. F. Klassen, enviado de la organización de ayuda de los mennonitas norteamericanos y canadienses, encaminó la primera ayuda para sus hermanos en la fé provenientes de Prusia Occidental y Rusia. De esta manera se hizo posible la inmigración a Uruguay de aproximadamente 1000 mennonitas de Prusia Occidental.

El 7 de octubre de 1948 el Volendam elevó anclas en Bremerhaven para la partida hacia América del Sur. Recién más tarde, en medio del Océano Atlántico, llegó la noticia de que se concedió el permiso para que los 750 lemberger y danziger pudieran inmigrar al Uruguay. En la mañana del 27 de octubre el Volendam ingresó al puerto de Montevideo. Allí los inmigrantes fueron recibidos muy amablemente por congregaciones uruguayas. Luego fueron divididos en dos grupos y al atardecer abandonaron el barco. Mientras que uno de los grupos fue llevado en omnibuses a un campamento en Colonia, el otro viajó en tren a un campamento militar en Arapey.

El comienzo en el nuevo hogar

Colonia El Ombú

El 17 de abril de 1950, luego de arduas negociaciones, se lograron adquirir 1200 ha de la estancia El Ombú a 300km al noroeste de Montevideo. Luego de que las parcelas habían sido medidas, llegaron 100 familias, la mitad de los inmigrantes mennonitas. Una vez que fueron sorteadas entre ellas las parcelas, se comenzó con el trabajo. La mayorí¬a de las casas se construyeron de barro prensado con techos de caña. Una parte de las familias encontró alojamiento en las construcciones de la estancia.

El 18 de octubre de 1951 llegó un segundo grupo de inmigrantes a Montevideo. Algunas de las familias recién llegadas fueron llevadas a lo de sus parientes o conocidos que vivían en o alrededor de Montevideo. Otros fueron a lo de parientes que se habían asentado en diferentes sitios del país. Sin embargo la mayor parte fue llevada en ómnibuses a El Ombú.

Colonia Gartental

El 9 de noviembre comenzaron las negociaciones para adquirir la estancia Brabancia que estaba a 70 km de El Ombú. Recién el 22 de julio de 1952 pudo tener lugar el sorteo de las parcelas. Se planeaba que se establecieran en Gartental 435 personas. Cuando los inmigrantes llegaron a sus parcelas después del sorteo, se encontraron que ya se había comenzado a preparar la tierra para la siembra. Así que le tocó a cada uno proseguir con esa labor. Al mismo tiempo se debió comenzar con la construcción de las casas, ya que al igual que en El Ombú, los edificios existentes no brindaban alojamiento para todos.

Colonia Delta

Mientras que en los asentamientos recién fundados las familias todavía se estaban estableciendo, ya se comenzó con la búsqueda de nuevas opciones ya que especialmente en El Ombú la falta de espacio estaba impidiendo el desarrollo sano de la colonia. Además todavía había un número de familias, especialmente en los alrededores de Montevideo, que hasta el momento no habían participado de ninguno de los asentamientos, pero que estaban interesados en hacerlo. Para ello se consideró oportuna la estancia La Candelaria que estaba ubicada a 94km de Montevideo, en dirección a Colonia. A principios de abril de 1955 ya se pudieron sortear las parcelas y cada familia se mudó a su campo. Los edificios existentes brindaron alojamiento para todos. En esta colonia se pudieron establecer 110 personas. En 40 parcelas comenzaron a construir su propio hogar.

La Congregación en Montevideo

Mientras que la vida de los inmigrantes mennonitas en el interior del país, se concentraba en las colonias, a la vez la capital ejercía una gran atracción sobre las familias en búsqueda de trabajo. Cuando los primeros inmigrantes mennonitas reconocieron que un asentamiento en conjunto no sería inmediatamente posible, intentaron ganarse el sustento de otras maneras. Con cualquier sueldo, por más bajo que fuera, se estaba satisfecho, ya que siempre era mejor que nada. Cuando los primeros se enteraron de que en Montevideo se pagaban mejores sueldos que en Colonia o Salto, rápidamente intentaron conseguir un empleo mejor. De esta forma cada vez más personas en edad de trabajar se mudaban a Montevideo.

Cuando los primeros representantes del MCC llegaron a Montevideo para preparar todo para la inmigración, alquilaron la mitad de un gran edificio sobre la calle Vilardebó. Aquí no solamente se ubicó la oficina del MCC, sino que también se habían acomodado habitaciones que brindaban alojamiento. Más tarde se comenzaron a celebrar los cultos, las reuniones de jóvenes, etc, en este edificio.